Mi taza de café y yo: 15 minutos para ordenar el día antes de crear

Mis mañanas no son tranquilas, me despierto temprano y llevo a mis hijos al colegio. Desde ese momento comienza mi batalla contra el tiempo. Sin embargo, desde hace algunos meses decidí hacer algo al respecto, un trato: mientras me tomo el primer café, ordeno el día. Son unos 15 minutos y, aunque parezca poco, me ahorran el caos en el que podría convertirse mi día. 

Mi trato tiene una sola regla: no abrir el correo antes del café. Si lo hago, mi día lo decidirá otra persona: un cliente apurado, una idea nueva respecto a un proyecto, etc. Por eso me siento con mi taza y veo qué tareas tengo que resolver a primera hora del día. Normalmente son esas tareas que tienen que ver con algo que alguien está esperando de mí: una cotización, un boceto o una respuesta que quedó pendiente. Y aunque a muchas nos incomoda, también reviso quién me debe dinero. Si una factura ya venció, ese es el día de mandar el recordatorio. Por supuesto que aprovecho la frescura mental de la mañana y suelo dejar un momento para la creatividad, ya sea haciendo algo nuevo o bien buscando inspiración.

Para las horas de la tarde suelo dejar tareas cortas o cosas que puedo realizar de forma mecánica. Lo más importante ya está hecho y puedo irme a descansar en paz. 

Con este método entendí lo importante que es planificarse y descubrí también el gran tiempo que puedo ahorrar si tengo toda la información de cada una de mis tareas o proyectos a mano. Porque sí, antes lo que más me costaba era encontrar la información. Tenía los proyectos en una app, las facturas en otra y los datos de las clientas perdidos en el WhatsApp, así que ordenar el día me tomaba media hora y me estresaba antes de empezar. Por eso se me ocurrió crear moodii: para ver proyectos, clientas y cobros en una sola pantalla, en lo que dura un café. Si quieres probarlo, te invito. No te sientas comprometida y si ves que se acomoda a tu forma de trabajar, eres bienvenida. Recuerda que puedes probar moodii sin Tarjeta.

Mañana, antes de abrir el correo, prepárate tu taza y haz la prueba. Después cuéntame cómo te fue en mi cuenta de Instagram… ¡saludos!